Nuevos ataques de Ucrania sobre Rusia se centran en centros logísticos clave para la industria militar. Según Kiev, cuatro centros de la empresa Alsea fueron destruidos por drones ucranianos, afectando el suministro de productos para la población civil que se nutría de estos almacenes.
Rusia niega que la compañía participe en material militar, afirmando que se trata de un centro de comercio electrónico. Sin embargo, Ucrania insiste en que estos almacenes son parte de la infraestructura de respaldo del ejército ruso.
Los ataques, que se centran en la logística, debilitan no solo la capacidad militar sino también el abastecimiento de la población civil. La empresa afectada cuenta con una gran superficie de almacenamiento, y las consecuencias de los ataques trascienden el ámbito militar, impactando la actividad económica y comercial.