Donald Trump impuso nuevos aranceles a varios países, incluyendo Argentina y Brasil, como medida para reducir el déficit comercial de Estados Unidos. La decisión afecta a productos importados, buscando fomentar el consumo interno y proteger la industria estadounidense.
Argentina se ve impactada con un arancel del 10% debido a un tratado de comercio preexistente, mientras que Brasil enfrenta un 12,5%. Los especialistas señalan que estas medidas podrían no ser suficientes para generar una ventaja competitiva significativa y que el impacto final recaerá en el consumidor estadounidense o en la reducción de márgenes de ganancia de los exportadores.