La problemática del tránsito en la provincia de Buenos Aires se agrava por el éxodo de personas que buscan mayor calidad de vida y optan por vivir en zonas suburbanas, impulsado en parte por el auge del home office durante la pandemia.
La congestión vehicular se ha vuelto una constante, incluso en horarios no habituales, afectando la rutina de quienes se mudaron a las afueras de la ciudad. Si bien estas zonas ofrecen lotes y casas más amplias que no son posibles en la Capital Federal, la infraestructura de transporte y accesos a la ciudad resultan insuficientes.
El regreso a las oficinas presenciales ha intensificado el problema, ya que muchas empresas han descentralizado sus actividades hacia zonas como Vicente López, generando nuevos focos de congestión. La falta de medios de transporte público eficientes agrava la dependencia del automóvil particular.