Se exploró la creciente tecnología enfocada en mejorar la calidad del sueño, con dispositivos que monitorizan las fases del descanso.
Se mencionaron luces con sensores que miden la temperatura corporal y patrones de sueño, así como relojes inteligentes, anillos y pulseras con funciones similares.
También se presentaron almohadas inteligentes que se adaptan a los movimientos del usuario e incluso corrigen la posición si detectan ronquidos, inflándose o desinflándose en diferentes sectores.
surgiu la inquietud sobre los posibles efectos perjudiciales para la salud de tener dispositivos conectados a la electricidad cerca de la cabeza durante el descanso.