El programa abordó el miedo generalizado hacia la inteligencia artificial, con invitados que compartieron sus experiencias y desmitificaron conceptos erróneos.
Se destacó la capacidad de personalizar la IA, asignándole roles y contextos específicos para optimizar la interacción, como la creación de un "Rosmi" personalizado o la asistencia en la resolución de problemas mecánicos de una motorhome.
Los panelistas coincidieron en que la IA es una herramienta poderosa que llegó para quedarse, y que la clave reside en aprender a utilizarla de manera efectiva, sin temor a su potencial.