Ariel explica la preparación de un tajín, un guiso tradicional marroquí, y responde a una pregunta de Osvaldo de Lanús sobre el recipiente especial para su cocción. Detalla que el nombre "tajín" proviene del recipiente cónico de barro, cuya tapa ayuda a condensar el vapor y mantener la humedad del guiso, evitando que se seque.
Advierte que estos recipientes de barro deben ser curados adecuadamente antes de su uso y recomienda usar un difusor sobre la hornalla para evitar que se partan. Si bien el tajín se cocina idealmente en su olla homónima, aclara que el guiso puede prepararse en otros recipientes como ollas de hierro, comunes en Argentina, ya que la esencia radica en la combinación de especias y productos regionales.