Se reflexiona sobre cómo, aunque no se pueda borrar el grado de parentesco, sí se puede soltar la "historia" que uno se cuenta respecto a esas relaciones. Esto implica cambiar la carga que se le da a los lazos familiares y a las expectativas depositadas en ellos.
Se enfatiza que cada persona ama a su manera, y es importante evaluar cuánto se puede aceptar esa forma de dar amor, especialmente cuando no es el que se necesita. El proceso de Maxi implica soltar esas expectativas y entender que el amor puede ser mezquino o desbordante, y que cada uno es como es.