Se analiza una campaña de propaganda con origen en Rusia, denominada "La Compañía", que busca desestabilizar a Occidente a través de la difusión de información falsa en redes sociales.
Cristian Martin detalla cómo esta iniciativa, manejada desde Bolivia, se expande a mercados de habla hispana, francesa e inglesa, explotando algoritmos y generando contenido de odio y desinformación.
Se menciona la participación de influencers, periodistas y medios online, a menudo con credibilidad cuestionable en Argentina, que replican estas narrativas para manipular la opinión pública y obtener beneficios económicos.
La campaña se enfoca en atacar la imagen de Argentina, aprovechando temas como el Mundial, el racismo, Malvinas, el nazismo y la situación económica, buscando generar una reacción nacionalista y a la vez desacreditar al país.
Se advierte sobre la complejidad de identificar el financiamiento de estas operaciones, que combinan cuentas anónimas, bots y la participación de figuras públicas, a menudo con motivaciones geopolíticas y económicas.