Se cuestiona la extrañeza del robo en la casa de campo de Wanda Nara en Sicilia, especialmente porque los ladrones se llevaron documentos, lo que genera preocupación y alerta.
Se sugiere que el robo fue premeditado y que los delincuentes conocían la casa, ya que ingresaron a una habitación específica y se llevaron solo carteras pequeñas y documentos, ignorando objetos de valor como dinero, zapatillas de marca, celulares y computadoras.