Belén explica que los registros akáshicos son el registro del alma, y que todos venimos a la Tierra con un plan divino individual que a menudo desconocemos o nos resistimos a seguir debido a la identificación con el ego y la experiencia humana.
La canalizadora enfatiza que la canalización no es para hacer daño, sino para traer información que ayude a la integración y al crecimiento personal, a menudo incomodando al principio pero generando alivio a largo plazo. Se diferencia de quienes estudian o practican estas disciplinas con fines puramente económicos.