Se reflexiona sobre la presencia de "maldades" y "mediocridades" en la vida, atribuyendo ciertas actitudes negativas a personas con "cosas atravesadas" o a una "tía chusma". Se menciona la costumbre de acostumbrarse a las injusticias.
Se introduce el tema de Anamá, quien supuestamente no quiere compartir su "trono" de programa más visto, sugiriendo que debería compartirlo y que nadie puede ostentar ese lugar de por vida.