El debate en Gran Hermano se centró en el juicio de las acciones pasadas de los participantes versus su comportamiento actual en el reality.
Emma defendió la idea de juzgar a los concursantes por lo que hacen dentro de la casa, no por tuits o acciones de hace años, argumentando que todos se equivocan y que lo importante es el arrepentimiento y el aprendizaje.
Juan, por su parte, pidió disculpas a Emma por sus tuits pasados, reconociendo que fueron un error y que hoy es una persona diferente. Explicó que sufrió mucho "hate" en el pasado.
Mariela y Silvio también intervinieron, señalando la importancia de no juzgar el pasado y de enfocarse en el presente del juego. Se mencionó el caso de Tati y cómo fue juzgada por un incidente relacionado con la salud.
Debbie y Kola compartieron sus impresiones sobre la convivencia y la importancia de la amistad y el respeto mutuo dentro y fuera de la casa.