Pablo, productor ovino, comenta sobre la situación del mercado de carne ovina, describiéndola como "confusa" y con una cadena de comercialización "injusta" para el productor. Señala que los precios de los corderos en góndola son muy altos y que el consumo no es masivo debido a la falta de presentación del producto en cortes más pequeños.
El productor expresa su deseo de un cambio en el consumo de carne ovina y critica la falta de apoyo o decisiones que impiden el crecimiento del sector. La producción de su cabaña, iniciada en 2005, se enfoca en la venta de reproductores.