Se describe el proceso de Maxi como el de quitarse "capas de cebolla", llegando a su esencia y a lo que realmente le sucede. A pesar de una semana que comenzó muy complicada emocionalmente, la contención del equipo médico y de sus compañeros lo ha ayudado a sentirse mejor.
Lo más valioso para Maxi ha sido la "escucha sin juicios" que recibió, permitiéndole hablar y sentirse comprendido. Este espacio de confianza, tanto en casa como en el programa, le ha permitido procesar sus emociones y comenzar a soltar lo que lo lastima.