Nicola Constantino revela que estudió taxidermia en Ciencias Naturales de Rosario, lo que marcó sus primeras obras conceptuales centradas en la gastronomía y la identidad argentina como país carnívoro.
Explica que su interés radicaba en el juego entre la atracción del banquete y la dualidad entre la vida y la muerte, dado que el taxidermista trabaja con animales muertos.
Menciona que la taxidermia, como la momificación, son técnicas que conservan cuerpos y que ella estudió en una primera etapa, la cual la llevó a experimentar con diversos materiales como resinas y fibra de vidrio.