Se muestran imágenes de la muerte de Pablo Escobar, abatido el 2 de diciembre de 1993 en Medellín. Se recuerdan los atentados perpetrados por el narco, incluyendo ataques a sedes de gobierno y medios de comunicación, que provocaron la muerte de numerosos periodistas.
Se enfatiza que su figura es rememorada para evitar la repetición de actos de terror y contrarrestar la santificación que algunos le han dado, recordando el horror que significó su liderazgo.