Los incendios forestales continúan devastando Europa, con imágenes alarmantes desde Francia, donde las llamas se acercan peligrosamente a zonas pobladas y complejos hoteleros, obligando a evacuaciones.
La situación es crítica también en España e Italia, donde la sequía, la falta de lluvias y el calor extremo dificultan la labor de los brigadistas. El acceso a las zonas de los incendios más fuertes es complicado, requiriendo el uso de medios aéreos como helicópteros y aviones hidrantes para combatirlos.