El sur de Francia enfrenta graves incendios forestales, arrasando 500 hectáreas y avanzando peligrosamente hacia la comuna de Cotiñá. El fuego ha afectado seis viviendas, dos de ellas destruidas, y ha obligado a evacuar un camping municipal y decenas de desplazados.
Un operativo masivo de 600 bomberos, 200 vehículos y 16 medios aéreos combate las llamas, que permanecen activas y sin control total. Hasta el momento, no se reportaron víctimas fatales.