Los incendios forestales continúan devastando España, especialmente en la Comunidad de Madrid y Ávila, donde más de 68.000 personas han sido evacuadas. Las altas temperaturas y los vientos secos dificultan el control de las llamas, que ya han consumido aproximadamente 20.000 hectáreas solo en estas zonas.
El gobierno nacional ha decretado estado de emergencia nivel tres, asumiendo el mando de las operaciones. Se ha solicitado ayuda a Bruselas, y se espera la llegada de equipos de Italia y Grecia en las próximas horas. La situación es crítica, superando en cifras a la del año pasado, con un total de 114.000 hectáreas quemadas en toda España y 39 focos activos.
Los incendios, que comenzaron el miércoles, se han propagado rápidamente, afectando a más de 300 viviendas. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Díaz Ayuso, calificó la situación como "un escenario nunca visto". El humo de los incendios ya se percibe en la ciudad de Madrid, y se teme que el fuego se acerque aún más.
Las causas principales de esta catástrofe son las altas temperaturas, el campo seco y el cambio climático, según estudios y análisis de imágenes satelitales. Se critica la inversión insuficiente de los gobiernos en la prevención de incendios.
Las previsiones meteorológicas indican lluvias en el norte de España en las próximas horas, pero no en las zonas afectadas por el fuego. El viento tampoco será favorable, lo que augura días difíciles para combatir las llamas en Madrid y Ávila.