La cadena hotelera Meliá ha cesado toda su actividad en Cuba, marcando el fin de una de las relaciones empresariales extranjeras más extensas en la isla. La decisión, comunicada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores de España, se debe a "notables dificultades de carácter operativo, legal, económico, financiero y de todo tipo" que impiden la estabilidad.
La empresa señaló que el endurecimiento de las restricciones impulsadas por Estados Unidos ha tenido un fuerte impacto en su operación en Cuba. La medida afecta el uso de marcas autorizadas y los servicios de gestión turística.