La cadena hotelera española Meliá anunció el fin de sus operaciones en Cuba, cerrando sus 34 hoteles en la isla tras más de 30 años de actividad. La empresa, que alojó a personalidades como Barack Obama y Lula da Silva, atribuye la decisión a las amenazas de sanciones de Estados Unidos y dificultades de abastecimiento.
El cierre de Meliá marca el fin de una era en la relación empresarial hispano-cubana, que comenzó con la inauguración del primer hotel en Santiago de Cuba en 1991 por Fidel Castro. La empresa daba empleo a más de 9000 personas en la isla. La decisión se produce en un contexto de endurecimiento geopolítico y dificultades económicas en Cuba.