Campanita utilizó el momento para pedir perdón a su amiga de infancia, Mónica, a quien no había podido ver tras el nacimiento de su bebé debido a que se enfermó a principios de año y luego tuvo compromisos que la llevaron a la casa de Gran Hermano.
Explicó que no visitó a Mónica ni a su bebé para evitar contagios y lamentó no haber podido asistir al baby shower ni al bautismo. Campanita se comprometió a estar presente en el primer año del bebé y le envió besos a Mónica y a toda su familia, expresando su cariño y el deseo de compensar su ausencia.