Karim Khan, fiscal jefe de la Corte Penal Internacional (CPI), enfrenta acusaciones de conducta sexual inapropiada, las cuales ha negado repetidamente. Los Estados miembros aprobaron su cese, lo que representa un golpe para el tribunal.
Khan, un abogado británico de 56 años, se había apartado de su cargo en junio tras un informe de comité de supervisión que concluyó una falta grave, alegando una relación con una asistente y un intento de disuadirla de denunciar.
La salida de Khan ocurre en un momento turbulento para la CPI, creada para enjuiciar genocidio, crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra.