Se explica que el aumento del caudal del río Iguazú no se debe necesariamente a lluvias en la zona, sino que puede ser consecuencia de precipitaciones acumuladas en Brasil, lo que repercute en el caudal argentino.
Se destaca la importancia de monitorear estas situaciones de exceso hídrico, ya que pueden afectar diversas regiones y requieren una coordinación entre organismos como el Servicio Meteorológico Nacional y las defensas civiles.