Se debate sobre la situación de los estudiantes extranjeros que vienen a estudiar y utilizar los servicios de salud en Argentina, a menudo a un costo menor que en sus países de origen.
Se argumenta que si bien el sistema de salud y educación pública puede colapsar por diversos factores, incluyendo la corrupción y la mala gestión, no se debe generalizar ni culpar únicamente a los extranjeros.
Se destaca el caso de estudiantes brasileños que cursan carreras de excelencia en universidades argentinas, pagan impuestos y contribuyen a la economía, planteando si deben quedarse o volver a su país tras graduarse.