Se destaca el rol fundamental del padre de Lorna, Eduardo, quien no solo le lleva la comida, sino que también le cocina y le deja viandas preparadas. Esta ayuda logística y culinaria es un pilar en el tratamiento de Lorna.
Se bromea con la posibilidad de "adoptar" un hermanito ante la eficiencia del padre de Lorna, evidenciando la importancia del apoyo familiar en el proceso de descenso de peso. La dedicación de Eduardo es un factor clave para que Lorna pueda seguir su plan alimentario.