Se analiza la relación entre consumo, ingreso y salario, destacando que el salario depende de la productividad, la cual a su vez requiere inversión y seguridad jurídica.
Se reconoce una caída interanual del 2,7% en el consumo masivo en junio y un acumulado del 3% en el año, pero se sugiere que esto también se debe a cambios en los hábitos de consumo post-alta inflación.
Se recuerda que en épocas de inflación alta, la gente solía "estoquearse" al cobrar el sueldo, pero ahora los hábitos han cambiado, aunque el consumo general ha disminuido.