La economía argentina enfrenta un panorama complejo, con un crecimiento proyectado inferior al 1% para este año, según los últimos datos del EMAE. Si bien existen sectores "ganadores" que impulsan la economía, no logran compensar las pérdidas de los sectores "perdedores", generando un desequilibrio general.
Se señala que el modelo económico actual no muestra una transición clara hacia la mejora. Para que un crecimiento más robusto sea posible, se requeriría una política sectorial activa por parte del gobierno, que articule los sectores industriales y de exportación con las empresas nacionales. Sin embargo, se anticipa que este gobierno no implementará dichas políticas.