Se califica al reciente Mundial como el "Mundial de la mentira", argumentando que las falsedades fueron públicas y visibles, y que nadie intervino para frenarlas.
Se sugiere que hubo intereses económicos detrás de la difusión de estas mentiras, que se beneficiaron de ellas.
El segmento promete un análisis detallado de cómo se construyó una imagen falsa de Argentina, que no representa al país, y quiénes se beneficiaron de esta campaña.