Se cuestiona la inacción de la justicia ante la muerte de tres bebés de la misma madre, especialmente tras el hallazgo de restos de cocaína en las autopsias de dos de ellos. Se señala que la justicia no conectó los datos relevantes.
Se destaca la gravedad de la situación, considerando que la primera muerte ocurrió en 2013 y la segunda en 2016, y que la madre, a pesar de los antecedentes, no fue detenida.