Se critica la falta de pasión y originalidad de los españoles, ejemplificando con su himno sin letra y canciones sin profundidad. Se cuestiona la autenticidad de su apoyo al fútbol, señalando que solo se muestran españoles cuando ganan el mundial.
Se compara la pasión argentina con la española, destacando la superioridad de la primera. Se menciona a jugadores españoles como Cucurella y se ironiza sobre su posible relación con Nicki Nicole.
Se exalta la grandeza de Argentina, comparándola con Boca Juniors, y se afirma que todos son anti-Boca, excepto los de Racing. Se ironiza sobre la popularidad de Boca y la supuesta antipatía que genera.