Se informa que los trabajadores de aplicaciones de delivery como Rappi están endeudados, con un promedio de 900 mil pesos con las propias aplicaciones. Conductores de transporte de pasajeros en Uber, Didi y Cabify también enfrentan deudas.
Se mencionan préstamos con tasas anuales del 400% al 700% que se cobran de los ingresos de los trabajadores, lo que genera más problemas en lugar de soluciones. Se señala que muchos de estos trabajadores son venezolanos que aceptan condiciones laborales precarias debido a la situación de su país.