Belén, una canalizadora, explica su labor como un puente entre el mundo visible e invisible para traer información que ayude a las personas a integrar, ordenar y abrazar aspectos de sus vidas.
Aclara que la canalización siempre es para el bien y que no se trata de un don innato, sino de un proceso interno de conexión con planos superiores. La búsqueda de respuestas ante angustias existenciales o síntomas es lo que suele llevar a las personas a buscar este tipo de asistencia.