Se detalló la muerte de un bebé de 11 meses en 2016, donde la autopsia reveló asfixia, pero la justicia no encontró pruebas suficientes para determinar la culpabilidad de la madre.
Se mencionó que en el caso de una nena fallecida en 2013, una reautopsia posterior detectó cocaína en su cuerpo, pero esto no fue concluyente para la justicia.
Se explicó que la presencia de cocaína en sangre podría deberse a la lactancia materna, lo que complica la determinación de la causa.