La preparación de los medallones continúa con el apanado, utilizando una mezcla de harina de garbanzo y leche en polvo en partes iguales, con un poco de sal. La chef explicó que esta combinación asegura un apanado crocante y seco, y que no tiene gluten.
Los medallones, una vez apanados, se fríen en aceite a una temperatura de entre 170 y 180 grados. Se aclaró que el interior ya está cocido, por lo que el objetivo de la fritura es dorar y calentar. Mientras se doran, se comenzará a preparar una salsa picante con jalapeño.