El presidente chino, Xi Jinping, participó en la conferencia mundial de inteligencia artificial en Shanghái, comparando la importancia de esta tecnología con la máquina de vapor y la electricidad. Propuso que el desarrollo de la IA debe ser un esfuerzo de cooperación internacional, no propiedad de un solo país.
China busca reducir la brecha con Estados Unidos en IA, ofreciendo programas más accesibles y de código abierto. El mercado chino de IA superó los 150 mil millones de euros el año pasado, con más de 6 mil empresas en el sector.
A pesar de la competencia, Xi Jinping hizo un llamado a la regulación y control de la IA, un eco de las preocupaciones expresadas por científicos occidentales.