Ezequiel Adamovsky considera que la xenofobia en Argentina es un problema relativamente menor en comparación con otros países, y no ha escalado a episodios de violencia a gran escala como en Europa o Estados Unidos. Si bien reconoce la existencia de violencia policial hacia inmigrantes y intentos de discursos de odio, estos no han logrado arraigar significativamente en la sociedad.
A diferencia de Europa y Estados Unidos, donde la xenofobia es un tema central, Argentina no presenta un problema comparable. Sin embargo, Adamovsky señala que el racismo, especialmente contra la población argentina y no tanto contra los migrantes, es un problema intenso y visible en las conversaciones cotidianas, manifestándose en el desprecio hacia los pobres y determinadas regiones del país.