El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, participó en una ceremonia en la base aérea de Dover, en el marco de una reunión con el presidente del Líbano, Joseph Aoun. El evento tuvo lugar en relación a Oriente Medio.
Durante la ceremonia, se rindieron honores a cuatro soldados estadounidenses caídos en Oriente Medio. Los féretros, cubiertos con la bandera de los Estados Unidos, fueron trasladados con solemnidad y respeto. Se informó que 18 militares estadounidenses han muerto en el marco del conflicto actual.
Tres de los soldados fallecieron a causa de un misil iraní en Jordania, y el cuarto era un sargento que murió en Irak durante la detonación de un dron.