La tensión se apoderó del Puente Pueyrredón donde manifestantes incendiaron cubiertas, provocando una fuerte respuesta policial. Las fuerzas de seguridad avanzaron con carros hidrantes y autobombas, enfrentándose a los manifestantes.
Se observó al personal de infancia y de prefectura de infantería en el lugar, mientras se intentaba determinar la orden de avance policial. Los efectivos policiales se posicionaron a unos 100 metros de la posición original.
Se reportó que Gabriel Bellivoni se vio afectado por gases lacrimógenos, sufriendo manchas en su campera y arrojándose gotas en los ojos. Bellivoni se encontraba reunido con otros dirigentes de su movimiento, incluyendo a Néstor Pistrola y Gabriel Giordano.