Una tensa manifestación al pie del Puente Pueyrredón generó un corte total de la arteria e incendios de neumáticos. Grupos de manifestantes, incluyendo figuras como Eduardo Bellivoni y Néstor Pitrola, se enfrentaron a un fuerte operativo policial que incluyó infantería y carros hidrantes.
La situación escaló con el lanzamiento de piedras y gases lacrimógenos por parte de la policía para intentar disolver la protesta. Los manifestantes, algunos encapuchados y con palos, intentaron avanzar hacia el cordón policial, generando momentos de alta tensión y empujones cara a cara.
El objetivo de la policía era apagar el fuego de las cubiertas y evitar que el conflicto se desmadre, mientras los manifestantes buscaban llegar al puente. El ambiente se tornó tóxico por el humo y los gases, y la confrontación física fue inminente.