Se describe un método de difusión de desinformación que involucra la contratación de periodistas (o pseudo-periodistas) y la creación de medios online con nombres locales para generar credibilidad.
Estos contenidos, a menudo cargados de insultos y agravios, se replican en diversas plataformas, buscando manipular algoritmos y posicionarse en tendencias de búsqueda.
El objetivo es crear una falsa sensación de campaña internacional contra Argentina, aprovechando la falta de control y la replicación masiva de información.