Se debate la existencia de una campaña contra Argentina, tanto internacional como local, orquestada por la izquierda y el kirchnerismo, con el diario Página 12 como principal difusor de la narrativa de que el país es racista.
Se mencionan influencers y comunicadores afines a la izquierda que replican estos mensajes, vinculándolos a operaciones de Rusia e Irán. Se critica la politización del fútbol y se acusa a figuras como Mengolini de asociar a Messi con Donald Trump por motivos políticos.
Se sostiene que esta campaña busca dañar la imagen internacional de Argentina y desacreditar el modelo de libre mercado impulsado por el gobierno de Javier Milei, presentándolo como un caso de éxito peligroso para las ideologías progresistas.