Se pone en duda la versión del robo de pasaportes de las hijas de Wanda Nara y Mauro Icardi en Italia. Se sugiere que el robo podría haber sido auto-infringido para generar una victimización y forzar el regreso de Icardi a Argentina.
Se analiza la extraña circunstancia de que solo se hayan robado los pasaportes, y no otros objetos de valor. Se plantea la hipótesis de un "autorrobo" para crear un conflicto mayor y obligar a Icardi a viajar a Italia. La casa donde ocurrió el supuesto robo es descrita como un laberinto, lo que añade misterio a la situación.