Se cuestiona la desconexión de la realidad al hablar de un salario mínimo de 60.000 pesos, monto que resulta insuficiente incluso para cubrir una noche de hotel (que puede costar entre 30.000 y 60.000 pesos).
Se compara este monto con el costo de un alquiler, que ronda los 600.000 pesos mensuales, evidenciando la enorme brecha entre los ingresos de muchos trabajadores y el costo de vida básico en Argentina.