El salario m\u00ednimo, vital y m\u00f3vil se encuentra en niveles alarmantemente bajos, incluso por debajo de la jubilaci\u00f3n m\u00ednima. Esto afecta no solo a quienes perciben este salario, sino tambi\u00e9n a otras prestaciones sociales como el seguro de desempleo y las asignaciones familiares.
La situaci\u00f3n de los jubilados es particularmente grave, ya que la p\u00e9rdida del 82% m\u00f3vil, promesa de campa\u00f1a, se debe a que el salario m\u00ednimo est\u00e1 "pisado". Esto impide que los jubilados con 30 a\u00f1os de aportes efectivos reciban un haber digno.
La canasta b\u00e1sica se sit\u00faa muy por encima del salario m\u00ednimo, evidenciando la imposibilidad de cubrir las necesidades esenciales con los ingresos actuales. La pol\u00edtica salarial actual genera un escenario de exclusi\u00f3n y pobreza.