Las bandas delictivas que asaltan viviendas suelen tener como objetivo principal a personas mayores de 70 años, debido a su vulnerabilidad y facilidad para ser reducidas. Estos grupos criminales realizan una inteligencia previa para conocer los hábitos y posesiones de sus víctimas, buscando principalmente alhajas, dinero o jubilaciones.
La metodología empleada incluye el análisis de información obtenida a través de vendedores ambulantes o empleados infieles. Las bandas suelen estar compuestas por cuatro a seis personas con un alto grado de organización y confianza mutua. Aunque el robo oportunista en la vía pública existe, el robo en fincas a la madrugada requiere una planificación más elaborada.
Se destaca el trabajo de prevención en zonas como Morón, donde la policía ha logrado detectar y detener a delincuentes en la vía pública, incluso en tiroteos. Sin embargo, la dificultad para prevenir estos delitos radica en que los asaltos ocurren a horas de la madrugada, sin generar sospechas en el vecindario. La DDI de Morón, bajo la dirección del comisario mayor Dante Pérez Bianchi, juega un papel crucial en la investigación de estos casos.
Las investigaciones posteriores a los robos, utilizando cámaras de seguridad y centros de monitoreo, permiten rastrear la llegada de los delincuentes, los vehículos utilizados y sus métodos de acceso. Esto ha llevado a la desarticulación de bandas, como una reciente en la zona oeste del conurbano bonaerense con 11 detenidos y más de 20 hechos delictivos, cuyos integrantes no poseían domicilio en la zona, sino en Matanzas y zona sur, para dificultar su identificación.