Se analiza el robo en la casa de Wanda Nara y la hipótesis de que los delincuentes buscaban documentos específicos, como los pasaportes de las menores.
Se cuestiona la ruta de viaje de las niñas y la posible intervención de la licenciada Matera en la autorización de salida.
La discusión se centra en si el robo fue dirigido a obtener documentación sensible, dejando de lado objetos de valor, lo que sugiere un posible encargo.