Surge la hipótesis de que el robo en la casa de Wanda Nara podría haber sido una estrategia judicial para forzar la renovación de pasaportes vencidos de las niñas, ante la negativa de Mauro Icardi a firmar.
Se investiga si la banda que perpetró el robo buscaba específicamente documentación para desestabilizar a una de las partes en la disputa por la tenencia de las menores.
Expertos en seguridad sugieren que el robo pudo haber sido "quirúrgico", con inteligencia previa, y que la desaparición de los pasaportes podría ser una maniobra para influir en la situación legal.