Se compara la necesidad de avivamiento con Pablo juntando ramas secas para llevarlas al fuego tras un naufragio. Se insta a los creyentes a ser como Pablo, recolectando "ramas secas" (personas sin Dios, fe o esperanza) para llevarlas al fuego del espíritu.
Se enfatiza el cumplimiento de la Gran Comisión: ir y predicar el Evangelio a toda criatura. Se advierte sobre las consecuencias de no creer y se motiva a la acción para llevar la palabra de Dios a todos, comparando la tarea con juntar ramas secas y echarlas al fuego.