Un participante de Gran Hermano expresa profunda gratitud por el reconocimiento social recibido como "buen padre", considerándolo su mayor recompensa.
A pesar de no haber ganado el reality, el aprecio de la gente en la calle por su rol de padre lo llena de orgullo. Menciona que su madre y hermana también están bien, y que planea dedicarse por completo a su hija Nina ahora que ha regresado a casa.